sábado, 29 de mayo de 2010
Islas (y II)
jueves, 18 de febrero de 2010
Una perpetua fuga
Un laberinto de días encadenados a una pulsión: dejarse ver.
Son fragmentos recortados de una cadencia. Instantes de color humo. Lo que miro tiembla.
Mirar como cuestión de fe. Ver para creer.
Creación. He retorcido el fondo. Deformado su respiración. Aquietado el grito.
¿Ven esta bombilla desnuda al palo que la sujeta? Bajo su luz la recordé a ella. La odié. No pude evitarlo. Yo que profané su amor, no pude evitarlo
Sepulté mi delito en esta nada donde el cansancio reina sobre mil horas perdidas.
Delito visible sobre un tiempo muerto.
Visible paisaje sentimental. Espacio infinito y cerrado para recrear la ausencia. Mundo metáfora de sí mismo.
Ruidos. Resonancias. Distorsión. Abstracción de sueños.
Purgatorios mutilados por cien mil cables. Masas oscuras persiguiéndose. Almas de cemento. Sangre de circo.
Fotografiar exige un paso al frente. Posicionarse frente a lo que se mira. También mirarse.
Me estoy volviendo loco.
Soy un fugitivo que camina escondido en el presente.
Un fugitivo que gira alrededor de su propia presencia.
Un horizonte falso. Un bosque en ruinas. Una ciudad de estaño. Un silencio iluminado que nunca desvelará su secreto.
He visto a un hombre reclamar al cielo el precio de su destino y echar cuentas en su carne. Uno por uno, dos. Dos por uno, tres. Una cuenta de multiplicar con un resultado erróneo.
He visto...
Miro el tiempo llegar e irse. Los recuerdos son de cera y de papel la memoria.
Una perpetua fuga. Me muevo y una vez más lo imprevisto surge a la vista. A la vida.
Me he convertido en un inventor de realidades.
La imagen es el espejo.
La imagen es también, recipiente de cenizas.
Con ella está escrito el sentido fatal de la mirada.
He aquí la eterna muerte. Su lógica hiere.
Necesito manipular mis sentidos y anestesiarlos frente a esa idea que late en todo.
Todo es visible si es materia. Volumen. Presencia...
Necesito mirar para sentirme vivo.
Mirar para atrapar la vida.
"No se ama lo que se ve, sino que se ve lo que se ama"...
martes, 9 de febrero de 2010
En una noche oscura

miércoles, 3 de febrero de 2010
Punk experience

No aguanto más. No aguanto más. No aguanto más.
El invierno lentamente ha ido dinamitando cada esquinazo de la habitación, llenando de frío y humedad cada resquicio de la casa. Una casa que aparece esta tarde de Enero vacía, deshabitada. Ocupada únicamente por un sofá de felpa verde desgastado por el paso de los años y que alguien se encargó de subir del contenedor más cercano, una vieja nevera cuyo motor martillea el silencio de cada noche y un antigüo radiocasette, dónde el rayado CD de Kind of Blue da vueltas una vez tras otra, como si el tiempo se hubiese detenido en aquel rincón de la gran ciudad. El resto de la estancia, frío y desvencijado permanece vacío entre unas paredes dónde el papel y la pintura piden auxilio desde hace ya mucho tiempo. Vacío. El resto de la casa permanece vacío. Salvo el cuerpo de Martín, arrojado sobre el viejo sofá verde, ajeno al frío reinante y al sonido del teléfono que una vez tras otra golpea con su sonido el eco de toda la casa.
miércoles, 13 de enero de 2010
El día me encuentra
jueves, 7 de enero de 2010
El silencio y su descontento

martes, 5 de enero de 2010
Las afueras
lunes, 4 de enero de 2010
Si yo fuera de verdad
Al fin la deserción del yo
deja su inventario inútil
por este tiempo de paraíso.
-Antonio Piedra-
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Proyecto Drake

martes, 29 de diciembre de 2009
Exilio

Julio Cortázar
miércoles, 20 de mayo de 2009
Poética de las alucinaciones

si muchas veces en la desazón de la angustia tratamos de quebrar la oquedad del silencio con palabras incoherentes, ello prueba la presencia de la nada.
M. HEIDEGGER, “Qué es metafísica”
.
Un instante vacío
de acción puede poblarse solamente
de nostalgia o de vino.
Hay quién lo llena de palabras vivas,
de poesía (acción
de espectros, vino con remordimiento).
J. HIERRO, “Teoría y alucinación de Dublín”
lunes, 18 de mayo de 2009
El día que se marchó Benedetti

tus puestas de sol y tus amaneceres.
Sembrando tu confianza, te dejo junto al
mundo, derrotando imposibles, segura sin
seguro (...) Pero tampoco creas a pie juntillas
todo. No creas, nunca creas,
este falso abandono. Estaré donde menos lo
esperes. Por ejemplo, en un árbol añoso de
oscuros cabeceos. Estaré en un lejano
horizonte sin horas, en la huella del tacto, en
tu sombra y mi sombra (...)
Chau número tres - Mario Benedetti
lunes, 4 de mayo de 2009
Habitaciones separadas
Como la luz de un sueño,
Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto
También hemos hablado
Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,
Espiada a la sombra de tu horario
viernes, 24 de abril de 2009
Un jardín de verdad con ranas de cartón

Pronto se quedará desierta nuestra calle
y tendremos que hablar de cualquier cosa,
de poesía quizá,
de cualquier cosa.
Irene Sánchez Carrón
- Ningún mensaje nuevo, Hiperión 2009-
jueves, 23 de abril de 2009
Reflexiones de un treintañero

La vida, como la realidad, fluye despacio en el día a día, en el presente, pero envuelta en un pasado y un futuro que corren apresurados y que al mirar atrás te muestran la velocidad con la que gira el mundo, con sus días, meses y años, y el vértigo de las rápidas sucesiones de otoños y primaveras.
Los días de tartas, regalos y velas, siempre son especiales. Como un pequeño paréntesis en rutinas y días que cabalgan sin detenerse. Y más al cumplir los treinta. Una fecha tan redonda que es difícil evitar parar a pensar. Porque todo ha pasado demasiado rápido. Pero no lo suficiente como para no haber aprovechado cada instante, cada momento, y estar feliz por todo lo vivido.
Porque al final la vida es cuestión de detalles. Cuestión de la gente que quieres. Cuestión de esa persona tan especial con la que compartes todo y sin quién no imaginas tu propia vida. Cuestión de los buenos momentos, porque los malos, aunque nos hacen más fuertes, enseguida debemos de olvidarlos para no vivir en ellos.
Y así, los días seguirán sucediéndose unos a otros, pero siempre como una hoja en blanco que debemos de dar color para que la vida nunca resulte aburrida. Seguirán sucediéndose con la magia de las nuevas ilusiones, de todo lo que nos queda por vivir. Seguirán viniendo abriles. Veranos y fiestas de guardar. Seguirán atrapándonos aniversarios y celebraciones que nos recuerden donde estamos.
El jazz, como la vida, es la magia de lo efímero. La belleza de lo que se va para ya no volver. Pero siempre nos quedarán los recuerdos, al igual que la música, como una parte de nosotros mismos que ya siempre nos acompañarán. Siempre nos quedará nuestra gente y toda una vida para disfrutar. Siempre nos quedará París.
Y mientras, seguirá sonando esa melancolía que produce la trompeta de Miles en su respirar pausado. Porque mirar atrás siempre produce melancolía. Esa extraña mezcla de melancolía y alegría.
miércoles, 22 de abril de 2009
No importa
Ambos sabemos que ese trocito azul de cielo es nuestro. Ese pedazito que se ve por debajo de la cortina y que vale más que el suelo que nos sujeta. No importan lo que nos digan. Ambos sabemos que todos esos momentos nos pertenecen, con sus risas, sus silencios, sus rutinas y sus sonidos. Caminando sobre el alambre como un funambulista, no hay más camino que el que nos guía, ni más tiempo que marca el reloj que nunca tuvimos. No necesitamos sus minutos, ni sus horas. Las campanas suenan cada quince minutos, y no hay nada que importe más que aquellas cosas que no importan. Nosotros lo sabemos. No importa lo que nos digan.
martes, 21 de abril de 2009
Luna
jueves, 26 de marzo de 2009
Blancanieves se despide de los siete enanos

.
martes, 3 de marzo de 2009
El viaje desde Ninguna Parte
..................y los faros de los coches sobre las calles mojadas.
Con el cuerpo empapado por la lluvia
..........que aún se desliza por los cristales de los escaparates
recorro el mismo camino de todas las mañanas
..................cruzando grandes avenidas despobladas de palabras
en estos tiempos borrosos de verbos y adjetivos
..................como sombras tras las esquinas
y ausentes de sentimentos y transeuntes
..................entre semáforos en ámbar, charcos y gatos insomnes.
Los últimos garabatos de aquella sonrisa
y el frío en el cuerpo,
que aún resuena la guitarra y los hielos en el vaso vacío
de poemas y whisky.
Los chicos del barrio sueñan con abandonar la ciudad,
..........con huir entre hogueras encendidas,
entre disparos y gritos silenciosos,
..........al ritmo de un viejo rock and roll.
Y, cohete, te elevas y te abates,
........por encima de habitaciones y edificios
..................hacia nuevos atardeceres y mundos sin descubrir.
La cajita de música sonando al abrirse
y las estrellas marcando el camino,
más allá de lunes y rutinas,
más acá de las tierras de Oz,
más cerca cada vez de tus labios
y de tu risa,
tripulando juntos nuestro barco de papel.
lunes, 23 de febrero de 2009
Los detectives salvajes

2 de noviembre
He sido cordialmente invitado a formar parte del realismo visceral. Por supuesto, he aceptado. No hubo ceremonia de iniciación. Mejor así.
(...)
Como iba diciendo: volvía cada noche a mi cueva, solo, caminando como si estuviera ya dormido, y cuando llegaba encendía una vela, no fuera a ser que me hubiera equivocado, en El Borrado hay más de diez cuevas, la mitad de ellas ocupadas, pero nunca me equivoqué. Después me metía en mi saco de dormir El Canadiense Impetuoso Extraprotector y me ponía a pensar en la vida, en las cosas que ocurren a un palmo de tus narices y que a veces comprendes y otras veces, la mayoría, no comprendes, y entonces ese pensamiento me llevaba a otro y ese otro a otro más y después, sin darme cuenta, ya estaba dormido y volando o reptando, que más da.
Los detectives salvajes, Roberto Bolaño


