martes, 3 de marzo de 2009
El viaje desde Ninguna Parte
..................y los faros de los coches sobre las calles mojadas.
Con el cuerpo empapado por la lluvia
..........que aún se desliza por los cristales de los escaparates
recorro el mismo camino de todas las mañanas
..................cruzando grandes avenidas despobladas de palabras
en estos tiempos borrosos de verbos y adjetivos
..................como sombras tras las esquinas
y ausentes de sentimentos y transeuntes
..................entre semáforos en ámbar, charcos y gatos insomnes.
Los últimos garabatos de aquella sonrisa
y el frío en el cuerpo,
que aún resuena la guitarra y los hielos en el vaso vacío
de poemas y whisky.
Los chicos del barrio sueñan con abandonar la ciudad,
..........con huir entre hogueras encendidas,
entre disparos y gritos silenciosos,
..........al ritmo de un viejo rock and roll.
Y, cohete, te elevas y te abates,
........por encima de habitaciones y edificios
..................hacia nuevos atardeceres y mundos sin descubrir.
La cajita de música sonando al abrirse
y las estrellas marcando el camino,
más allá de lunes y rutinas,
más acá de las tierras de Oz,
más cerca cada vez de tus labios
y de tu risa,
tripulando juntos nuestro barco de papel.
lunes, 23 de febrero de 2009
Los detectives salvajes

2 de noviembre
He sido cordialmente invitado a formar parte del realismo visceral. Por supuesto, he aceptado. No hubo ceremonia de iniciación. Mejor así.
(...)
Como iba diciendo: volvía cada noche a mi cueva, solo, caminando como si estuviera ya dormido, y cuando llegaba encendía una vela, no fuera a ser que me hubiera equivocado, en El Borrado hay más de diez cuevas, la mitad de ellas ocupadas, pero nunca me equivoqué. Después me metía en mi saco de dormir El Canadiense Impetuoso Extraprotector y me ponía a pensar en la vida, en las cosas que ocurren a un palmo de tus narices y que a veces comprendes y otras veces, la mayoría, no comprendes, y entonces ese pensamiento me llevaba a otro y ese otro a otro más y después, sin darme cuenta, ya estaba dormido y volando o reptando, que más da.
Los detectives salvajes, Roberto Bolaño
jueves, 19 de febrero de 2009
Todos seremos pianistas si desaparecen los pianos

miércoles, 11 de febrero de 2009
La chispa adecuada
Ahora, después de muchos años de viajes entre Avila y Salamanca, Murcia y Madrid, descansan en casa, en el mueble bajo la televisión. Allí están reunidos los Heroes del Silencio con Bunbury en solitario, la guitarra de Santana con el saxo de Kenny Garret, los dos mejores trompetistas de la historia del jazz, Louis Armstrong y Miles Davis, la melancolía de Quique González y las historia de Sabina e Ismael Serrano, las voces de Ella Fittgerald y Billie Holiday, el rock sesentero de los Doors, Bruce Springsteen, el blues de B.B. King...
Algunos, como los de los Heroes, los Doors o Santana, presentan heridas de guerra después de miles de horas de uso. Otros, como una caja especial por el 30 aniversario del Born to run de Springsteen, una caja de DVDs de la última gira de los Heroes,la nueva reedición de Kind of Blue de Miles o una colección de Dvd´s de conciertos de jazz están conservados como auténticas joyas.
Según se van abriendo los discos una sensación de melancolía también se abre. Tantos recuerdos acompañan a los más viejos, que ya están convertidos en una parte importante de nuestra vida. Todas aquellas fiestas en Salamanca, Pajares o Avila siempre estaban dirigidas por el rock de los Heroes, los Doors o Santana; Ismael Serrano, Sabina y Loquillo eran quienes dirigían tantas y tantas noches de verano, todos los estados de ánimos, de subidas y bajones han tenido como banda sonora alguno de esos discos...
Además reparo en un pequeño detalle... todos esos discos, a pesar de seguir muy vivos al menos para mi, son ya muy viejos, se grabaron hace mucho tiempo... Born to run, se grabó en 1975, Kind of Blue en 1959, Louis Armstrong descubrió la trompeta al jazz en las décadas de los 40 y 50, Santana hace mucho que se presentó ante el mundo en el festival de Woodstock del 69, los Heroes se separaron hace más de 10 años, Jim Morrison murió en 1971, Miles en 1991, B.B. King se acerca igual que Bebo a los 90 años, Loquillo tenía hace mucho tiempo un viejo Cadillac Solitario, Serrano tuvo vértigo hace ya años y Sabina pasa por achaques de la edad...
Y es que en ocasiones se dice que todo tiempo pasado fue mucho mejor... me hubiese gustado vivir en los años 50 cuando las estrellas del jazz se paseaban por los clubs de la calle 52 de New York, o en los años 40 en Nueva Orleans, o en los 60 para ver el nacimiento del auténtico rock, o haber ido a uno de los conciertos de Jim Morrison y su banda a finales de los años sesenta, o haber oido directamente las historias rockeras de huidas, parques de atracciones y viejos autos de Bruce o Loquillo, o haber visto nacer a Bunbury y sus colegas en la Zaragoza de finales de los 80, o a Miles en alguno de sus últimos conciertos...
Por suerte todos esos discos seguirán ahí... uniendo sus historias, las del disco y sus músicos, con las nuestras propias, viendonos caminar a lo largo de la vida y acompañandonos en los buenos momentos, en los malos, y en el día a día... que para todo hay receta, y al final, todo arde si le aplicas la chispa adecuada.
